Pues a ver, tengo
ya algunas lagunas pero bueno. Estaba de fiesta por ahí, en un sitio súper raro
que parecía como un bar de carretera. Estábamos en la puerta que era pues eso,
campo. Era de noche y habíamos un montón de gente pasándolo genial, entonces, ella
apareció. Era justo un día antes de mi cumpleaños y vino a verme para estar conmigo
el día de mi cumple. No me lo podía creer, estaba muy feliz y empecé a
preguntarle cosas, los dos estábamos súper contentos de vernos de nuevo.
Ella se había
puesto gorda, pero seguía igual de preciosa. Mientras estábamos ahí hablando sobre
nuestro reencuentro se empezaron a acercar amigos a preguntarle que si ella era "..........", que les había hablado mil veces de ella, así que ella, con todo su
desparpajo empezó a darle bola a todo el mundo, pero a pesar de todo, seguía
estando conmigo todo el rato.
Más tarde
todo el mundo empezó como a querer llamar su atención y no paraban de llamarla
para que viera lo que estaban haciendo, así que entramos al bar y nos pusimos
en una mesa para estar tranquilos y hablar de nuestras cosas, poniéndonos al día
y hablando de tonterías.
No parábamos
de beber cerveza y cuando fuimos a pagar la camarera no sabía ni cuantas nos habíamos
tomado, asique nos fuimos sin pagar.
Estando en
la calle con toda la gente, mi hermano y su novia se iban al aeropuerto, tan
solo para estar allí, asique nosotros nos fuimos con ellos, ella y yo.
Mientras íbamos
para allá la abrace, y fui todo el tiempo abrazado a ella pero la tenía abrazada
como si la protegiera, no se si me explico, asi, entera.
Por el
camino le pregunte que por que me dejo, y ella me contesto que ya sabia las
circunstancias, como estaba ella y lo que necesitaba. Le dije que si, que lo entendía,
pero es que la quería tanto.....
asique nada,
nos subimos al coche y nada mas subirnos, sin saber por qué, ella se hizo pequeña, como de miniatura, aun si, todo era normal,
asique la metí en una caja y ella se quedó allí durmiendo.
La caja
estaba al lado mía con ella durmiendo dentro, la quería despertar, pero me decía
a mí mismo, - no, debe de estar cansada del viaje, déjala dormir-
No podía quitarle
el ojo de encima a la caja, asique la abrí, pero ya no estaba. Lo primero que
hice fue mirar debajo mío, por si podía aplastarla, luego entre los asientos y
rincones de todo el coche… comencé a agobiarme y empecé a gritar su nombre de
forma desconsolada dentro del coche en busca de una respuesta.
Mi hermano y
su novia también se preocuparon, asique me dejaron el móvil para que la llamara
y escuchar de donde provendría el sonido, pero no la encontré…
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