desde lo alto del precipicio los truenos se escuchaban como nunca... mientras los rayos reflejaban todo el acantilado y el viento helaba mis huesos, en mi quedaria enmarcada para siempre, aquella hermosa estampa...
sábado, 3 de septiembre de 2016
en su día, creí que podría salvar el mundo... Ahora míralo... A veces tienes que dejarlo ir y aceptar en lo que te has convertido.