martes, 24 de julio de 2018
sentado en mi habitación la única luz que me llegaba era la de mi ventana.... estaba sentado, medio recostado en la cama mientras veía las hojas caer a través de una luz naranja por el atardecer otoñal.... a penas quedaban hojas en los arboles que podía ver desde mi ventana, cuando un cuervo se poso en ella, no lo vi llegar, tan solo paro su vuelo en el marco de mi ventana y comenzó a graznar con fuerza y se fue....corriendo salte de la cama para conocer su rumbo, pero mientras me asomaba a la ventana su rumbo se perdía en el cielo... sin ser apenas consciente entendí su graznido a la perfección.... supe lo que quería decirme, así que cogí mis cosas y salí a la calle dispuesto a seguir su rumbo ya perdido... continué y continué caminando por la calle, cada vez todo era mas confuso, comenzaba a no reconocer aquellos edificios, aquellas calles, hasta que llegue a un punto en el que ya no quedaban edificios, la carretera comenzaba a sumergirse en la tierra y solo un montón de árboles perdiendo sus hojas veía en el horizonte... y de pronto, volví a escuchar el graznido de aquel cuervo, quise seguirlo con mi oído pero la espesura de los árboles era tan grande que a pesar de no quedarles muchas hojas me era imposible de encontrar donde reposaba aquel cuervo... el cuervo graznaba cada vez con mas fuerza, pensaba que me iban a reventar los oídos, pero estaba decidido a encontrarlo... el me guío hasta allí y quería que lo siguiera... pero entonces, el cuervo dejo de graznar, y un enorme silencio se hizo en aquel lugar desconocido... estuve tan absorto con encontrar aquel cuervo que no sabia encontrar el camino de vuelta, así que decidí sentarme allí, en aquel perdido lugar y esperar escuchar de nuevo al cuervo graznar...
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