Me ahogo en mis propias palabras, es como si tuviera mucho que decir en muy poco tiempo y al final termino por hacer un enorme batiburrillo donde ni siquiera yo puedo entenderme. Por eso envidio tanto a esa gente que parece tenerlo todo bajo control, dando esa sensación de calma y serenidad, mientras yo no soy capaz de transmitir ningún tipo de seguridad. Ojala pudiera sacar todas esas palabras, ese nudo dentro del nudo que tengo por cabeza, como un alboroto mental, un jodido caos, hasta escupir mis tripas sobre el papel y verme en él, reflejando mi cara hasta sentirme desnudo y vulnerable. Pero al final, acabo por llenarlo todo de palabras incoherentes, con un montón de frases inconexas que terminan por no decir nada. Quizás no tenga nada en la cabeza, pero no parare aunque me sangren las manos hasta sacar mi interior y cortarle la cabeza.
No hay comentarios :
Publicar un comentario